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Primer domingo de diciembre y secuencia de dobles páginas muy visuales, con muchos datos,  muchas fotos, algunos gráficos y mucha, mucha información. Parafraseando a la película de Oliver Stone, un domingo cualquiera.

Un saludo

Juanjo Cholbi

Vuelven los túneles de Serrano por H. Gimeno

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Las salidas de la crisis por J.Sprang

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La fiesta de la identidad por I.Roy

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Las multinacionales del fisco por J.J.Cholbi

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El barranco infierno por J.J.Cholbi

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Pensionistas valencianos por H.Gimeno

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Hola, retomamos el contacto después de un tiempo desconectados. Hoy hablaremos del Mercantil Valenciano.En 1989 el diario Levante recuperó la cabecera histórica de El Mercantil Valenciano, que también será desde ese momento la denominación del suplemento dominical de Economía. Al suplemento se le dedicó una especial atención en el rediseño del periódico en 2009.

Todas las semanas la sección de diseño recibe el encargo de alguna ilustración, infografía o montaje fotográfico para ilustrar algún reportaje de El Mercantil. Aquí os dejo una pequeña muestra de lo que hemos hecho en el último mes.

Juanjo Cholbi

Depresión y crisis económica por Juanjo Cholbi

Depresión y crisis por Juanjo Cholbi

Accidentes tractores por Héctor Gimeno

Accidentes tractores por Héctor Gimeno

El mercado de los combustibles por Iñigo Roy

El nuevo sistema financiero español

El nuevo sistema financiero español

Proyecto de ampliación del canal de Panama por Javier Sprang

Proyecto de ampliación del canal de Panama por Javier Sprang

Ilustración Desafio Vertical por Silvia Martín

Ilustración Desafio Vertical por Silvia Martín

Radiografía del negocio turístico por Iñigo Roy

Radiografía del negocio turístico por Iñigo Roy

Las zapatillas que te enseñan a correr por Juanjo Cholbi

Las zapatillas que te enseñan a correr por Juanjo Cholbi

 

 

 

 

 

El pasado viernes, 4 de mayo de 2012, salió a la venta junto con Levante-EMV un suplemento de 148 páginas en el que se resumen de manera ciclópea los 140 años de historia de la cabecera. En 2012 se cumplen 140 años de la aparición de El Mercantil Valenciano, cabecera precursora de la actual Levante-EMV. El suplemento fue coordinado por Antonio Laguna y Francesc A. Martínez Gallego en el área histórica, Jose Miguel Vigara Torres en la redacción y el que escribe Juanjo Cholbi en el diseño, todo ello dirigido por el Director Adjunto de Levante-EMV Bernat Clari,  Incluyo el artículo que escribí para intentar explicar la movida historia del diseño durante estos 140 años.

A título personal hay que decir que faltan por nombrar a multitud de personas que pasaron por la sección de diseño o maquetación o diagramación o infografía pero que todos se merecen un reconocimiento y un respeto por haber colaborado a la historia de esta cabecera.

Cabeceras Levante-EMV

Cabeceras Levante-EMV

El diseño.
Los cambios en la imagen de una cabecera histórica

Cuando el lector se acerca a comprar un periódico hay un elemento primario, diferenciador, que le permite distinguir la cabecera que busca: el diseño. Sin embargo, alcanzar ese «algo» característico y singular no es nada sencillo y atiende a dos aspectos. Por un lado, la preocupación estética y funcional de los editores del diario y por otro, la búsqueda de jerarquías informativas que permitan al lector visualizar con un golpe de vista cuáles son los temas principales del día.

La historia de todo periódico suele ser agitada cuando su trayectoria es larga. Se suelen suceder los cambios de propiedad, de gobierno, se introducen novedades tecnológicas,… Y así sucede con el periódico que usted tiene hoy entre manos. Por eso, la historia del diseño de Levante-EMV es algo más que el cambio de una cabecera, la inclusión de nuevas tipografías o la introducción del color. Es la historia de una sociedad, la valenciana, y la forma que este medio ha tenido de presentar a su público la actualidad diaria.

Los inicios de El Mercantil Valenciano
El 1 de abril de 1872, salía a la venta El Mercantil Valenciano con la misma redacción que el extinto Diario Mercantil. Era estéticamente muy similar a su competencia de la época, cuando se diferenciaban unos de otros tan solo por la cabecera. Esa nueva cabecera, con una tipografía egipcia, muy usada entonces, incorporaba el subtítulo: «Diario político, independiente, literario, comercial y anuncios». El formato utilizado por el periódico era el de sábana –hoy ya inexistente en nuestro entorno más inmediato- que se distribuía en cinco columnas y presentaba el texto de forma continua y densa. La cuarta y última página, que se dedicaba en su totalidad a la publicidad, era muy cuidada y podía llegar a cubrir las 8 columnas. La separación entre anuncios la ofrecía el tamaño de la tipografía. Las ilustraciones tardarían todavía en llegar.
En las dos últimas décadas del siglo XIX se desarrolló de la mano de la II Revolución Industrial la tecnología de composición y prensa, que iría sustituyendo paulatinamente a la impresión manual. Estos procedimientos hacen que la prensa pase de ser un trabajo exclusivamente manual y laborioso a algo mecánico y automático y, por lo tanto, de hablar de un mercado limitado a uno masivo.

El siglo XX y la evolución tecnológica
En 1909, y en consonancia con los cambios tecnológicos, la empresa editora de EMV adquirió una nueva rotativa Koening & Bauer con la que pasa a poder imprimir 15.000 ejemplares al día. El salto productivo enorme, para esos años de principio de siglo, fue evidente también en la composición, que pasa de tener 5 o 6 columnas; el número de páginas a oscilar entre 4 y 6, y la ilustración se convierte en algo habitual. Con esta compra, El Mercantil se equiparó con los periódicos más avanzados del momento.
En la segunda década del siglo, el titular grande o muy grande y la ilustración se convierten en elementos habituales para el lector y ello incluye el arranque en portada con grandes titulares y fotos de los protagonistas.
En 1914, y a la vez que comienza la Primera Guerra Mundial en el resto de Europa, la empresa adquiere otra rotativa más potente y productiva que irá provista de dos suplementos. El objetivo era imprimir a color los fotograbados. Es en este momento cuando se compran linotipias para sustituir a los cajistas, lo que aumenta la capacidad productiva del periódico e incrementa enormemente las posibilidades técnicas del medio.
La fotografía en estos años va ganando cada vez más importancia con la guerra de Marruecos, y se convierte en protagonista mientras va ilustrando lo que ocurre durante la Primera Guerra Mundial, haciendo real en ocasiones el proverbio chino que dice que «una imagen vale más que mil palabras», al sustituir incluso en ocasiones al texto, en lo que ahora se denomina fotonoticias. Ambas guerras se convierten en la excusa perfecta para introducir los primeros mapas ilustrativos sobre los frentes de batalla.
Ya en los años 20, se amplía la composición con páginas de 6 y 7 columnas. El crecimiento de EMV hace que en 1929 se tenga que adquirir una nueva rotativa de la marca alemana Vomag que puede llegar a tirar 48.000 ejemplares por hora (si hablamos de ocho páginas) o 12.000 (en el caso de que hablemos de 32).

La República y la guerra civil
Con la proclamación de la II República, el 14 de abril, EMV publica la que es la primera portada en color de su historia, aunque realmente lo que se hizo fue cambiar la tinta negra por la roja. Toda la portada aquel día se dedicó a hacer una alegoría de la libertad, a la que presentaron como una mujer con el gorro frigio. Ésta fue dibujada por el ilustrador Muro con un escueto: «¡Viva la República!» ocupando toda la primera plana.
Durante el periodo republicano, el radicalismo del diario se irá incrementando hasta llegar a la Guerra Civil. Durante estos años, la estructura del diario va a permanecer casi inalterada la estructura del diario va a permanecer casi inalterada, aunque en la portada se va a implantar el titular gigante a una línea a todo lo ancho de la página, con una entradilla de un cuerpo menor y debajo las ocho columnas de texto salpicado con pequeños micro titulares que daban un poco de aire al texto. Todo ello se complementaba con fotografías repartidas según los temas. Además, y de forma novedosa, comienzan a introducirse pequeños anuncios en portada de forma continua, siempre respetando la jerarquía de las columnas. La Guerra Civil, y al igual que ocurriría con todos los otros medios existentes, va a incrementar el sensacionalismo del periódico, y muchos titulares utilizan tamaños exagerados acompañados por grandes fotografías y entradillas también enormes. Pero claro, es éste el momento en el que la prensa convierte sus columnas y también su diseño, en elementos de propaganda al servicio de la política.

La Dictadura y 40 años de movimiento
Con la caída de Valencia, las tropas nacionales incautaron EMV, e instalan una cabecera provisional, «Avance«. Desde 1940, el periódico pasa a llamarse «Levante», se pierde la cabecera histórica de El Mercantil Valenciano. Además, pasa a formar parte de la estructura de Prensa del Movimiento, en la que permanecerá durante más de 40 años. Durante ese tiempo, la evolución del diseño fue lenta y pausada. La estructura de la página en los primeros momentos fue idéntica a la de sus épocas anteriores, con la notable diferencia que señalaba ese cambio de nombre tan evidente antes siquiera de abrir ninguna página interior y de que hasta 1941 sólo constaría de dos páginas.
La diferenciación del periódico en secciones será algo posterior y se producirá conforme el número de páginas vaya creciendo y siguiendo las pautas marcadas desde Madrid. El diseño de la cabecera cambiará varias veces, aunque siempre seguirá empleando tipografías rotundas. En los 40 y 50 ésta se reducirá a una tercera parte del ancho de página, e irá acompañada del yugo y las flechas. Los titulares de las noticias aparecerán centrados y los textos incrementarán su interlineado, favoreciendo de esta forma la legibilidad.
En la segunda mitad de los 60 la cabecera vuelve a modificarse de nuevo y, aunque deciden mantener la misma tipografía, aparecerá centrada en la parte superior de la portada, y cambia a blanco sobre fondo negro. El periódico va reduciendo su gran formato sabana y adquiere una estructura a cinco columnas aunque muy irregulares. Los cambios en su tipografía no terminaron ahí, en los primeros años 70, Levante vuelve a cambiar la cabecera a una tipografía egipcia similar a la de sus orígenes y desaparece el fondo negro de la cabecera. Con esta imagen permanecerá hasta el año 1982.
Con la llegada de Jesús Prado a la dirección de Levante en 1983, se introducen significativos cambios, como la desaparición de esa publicidad que en los últimos años aparecía reiteradamente junto a la cabecera -que salía en rojo- y una mejor ordenación de los temas. En esa última etapa antes de la privatización es cuando aparece la sección de Diseño o Maquetación del periódico, denominada por entonces «Diagramación».

Privatización y Helvética
El miércoles 22 de junio de 1983, entran en funcionamiento las dos nuevas rotativas Daily King recién compradas, y el formato sabana del diario se reduce pasando a ser un tabloide, como el que leemos en la actualidad. El diseño, lógicamente, también cambia y lo realiza el diseñador alcoiano José Vicente Botella. Botella introduce la tipografía Helvética clásica en la cabecera y en los titulares del periódico, divide la página en cinco columnas y, de esta forma, mejora considerablemente el tratamiento informativo. Es un diseño atrevido y dinámico para un periódico de la época, con titulares inclinados y siluetas impactantes.
José Ángel Hernández, jefe de diagramación (diseño) por entonces, fue el encargado de plasmar el día a día del diseño de Botella. En 1984, Levante se privatiza para integrarse en la empresa Editorial Prensa Ibérica (EPI). Sin embargo, no será hasta cuatro años después, el 7 de mayo de 1988, cuando el diario recupere la cabecera EMV y la coloque debajo del nombre de Levante conformando el nombre por el que ahora todos le conocen. Pese a pequeñas modificaciones, el diseño permaneció casi inalterable hasta finales de siglo.
En 1987 llega el color gracias a la nueva rotativa Plamag. Pero aún quedaban cambios por llegar, y el martes 17 de abril de 1989 con la mudanza al nuevo edificio en el polígono Vara de Quart —el que se ocupa actualmente— aparecen los ordenadores en la redacción.

Nuevo edificio y los ordenadores
La nueva ubicación trajo consigo algunos cambios. Por ejemplo, la introducción en la redacción de los primeros ordenadores: gigantes, grandes pantallas, pantallas sin resolución de pantalla de los ordenadores de hoy, … pero qué revolución fue la introducción de esas nuevas herramientas de trabajo. Una completa revolución que también cambió el diseño. Ello vino acompañado de una nueva rotativa, la Plamag, comprada en 1987, que permitía imprimir 50.000 ejemplares de 80 páginas a la hora y 8 páginas a color.
El sistema de trabajo era muy novedoso en la época ya que, frente a otros sistemas informáticos centralizados o intentos parciales de renovación tecnológica, Levante-EMV apostó por el cambio total y fue el primer diario español que se dotó de esta tecnología de forma completa y no parcial, como hicieron otros periódicos. Levante-EMV creó una red interconectada de setenta ordenadores personales Apple Macintosh II que mejoraron la autonomía de cada uno de los elementos de la cadena de trabajo e incrementó vertiginosamente la rapidez de transmisión de datos.
En 1989 Levante recupera la cabecera histórica de El Mercantil Valenciano, que también será la denominación del suplemento dominical de Economía. La tipografía de titulares pasa también a ser Helvetica en su versión Black. En 1991 se introduce la Helvética Compressed. El periódico empieza a salir los lunes y nace la edición de Castellón.
Durante estos años se mejoró el tratamiento de los contenidos desde el punto de vista del diseño pero este aspecto fundamentalmente permaneció inalterable hasta finales de siglo pasado.

Diseño F Ciurana

Diseño de Francisco Ciurana en 2001

Nuevo siglo y nuevo diseño
En el año 2001 Francisco Ciurana era el encargado de realizar el rediseño de toda la publicación de arriba a abajo. La modernización del diseño significó una revolución en la forma de trabajar. Por ejemplo, se aumentó significativamente el tamaño y el tratamiento de las fotografías y mejoró la legibilidad del diario con un tratamiento tipográfico más cuidado y adecuado a los tiempos que corrían. La variación tipográfica se planteaba nuevos objetivos, como combinar los tipos sin rasgo con tipos con remates, lo que aportó mayor ritmo y viveza a la lectura. La tipografía elegida para titulares principales fue la Helvetica neue, evolución de la helvética clásica, y que se utilizaba también en elementos de realce y diferenciadores; la Century, para titulares secundarios y cuerpo de texto. Y finalmente, se incorporan otras tipografías, como la Glypha y la Penumbra, para diferenciar las cabeceras de sección y subsecciones. La Helvética clásica, marca de la casa, que identificaba desde hacía más de dos décadas la cabecera se mantuvo, pero se actualizó la subcabecera de “El Mercantil Valenciano” aumentando su tamaño y colocándola en negativo sobre un fondo azul oscuro.
Para amoldarse a los nuevos tiempos de lectura, se introdujeron variaciones en algunas secciones clave como Cultura y Deportes. En Deportes se incrementaron las posibilidades del diseño tanto fotográfica como tipográficamente; los titulares se simplifican y se hacen más grandes, más anchos y destacados. Estas características se potenciarían los fines de semana con la creación del suplemento Deportes Fin de Semana (DFS), que los lunes se convertiría en un auténtico periódico deportivo. La sección de Cultura y Sociedad sufre una variación inversa a Deportes en sus titulares. Se aligera eliminado las negritas, y se potencia la ligereza y elegancia del tipo de letra Century. El resto de suplementos semanales también experimentó un rediseño total. EMV mantuvo su característico papel color salmón y su diseño sirvió de pauta para otros suplementos como Aula y Motor. En Posdata se introdujeron de forma más decidida la ilustración y la fotografía. Los suplementos anuales ( Fallas, Semana Santa, Feria de Julio, y otros) también experimentaron un rediseño completo de la mano de Herminio J. Fernández quien, fruto de su trabajo en estos suplementos, recibió varios premios en certámenes nacionales e internacionales.

Diseño Herminio J Fernandez

Diseño Herminio J. Fernandez en 2009

2009 último diseño y la actualidad
En 2008 el entonces Director de Arte, Herminio J. Fernández, recibió el encargo de cambiar la imagen del diario para hacer frente a los nuevos tiempos que se anunciaban. Para entonces, se tomó la decisión de cambiar todo menos la cabecera histórica con la tipografía Helvética. El principal objetivo era crear un diseño razonable, operativo y muy flexible que no sacrificara el estilo y la belleza en el día a día.
El nuevo diseño salió a la calle el miércoles 27 de mayo de 2009, y supuso un cambio profundo en cuanto a tipografía y concepción de las páginas en el periodismo valenciano. El rediseño significó un replanteamiento de la paginación y un cambio en la ordenación de las secciones.
Se eligieron dos familias tipográficas para el nuevo diseño: la Utopia Std Opticals con un remate muy elegante y, como contraste, la novedosa Amplitude sin rasgos, creada en 2003, aunque como marca de la casa se mantuvo la Helvetica en algunos elementos fijos. En este rediseño, el diseñador se convierte en protagonista, con total libertad para innovar, y se incrementa la comunicación con el redactor. La infografía y la ilustración se potencian hasta niveles inimaginables en un periódico regional.
Cómo pasaba con el anterior diseño, tanto Deportes como Cultura y Espectáculos reciben una atención tipográfica especial y un tratamiento fotográfico e ilustrativo mucho más ambicioso que el del resto del periódico. Suplementos emblemáticos como EMV y Posdata reciben un tratamiento esmerado que incrementa su personalidad dentro del diario. El resto de los suplementos semanales (Aula, Territorio, Enseñanza, Ciencia, Solidarios, Juntos, Cuestión de Gusto,…) también se beneficiaron de un tratamiento individualizado.
Desde 2009 la sección de Diseño de Levante- EMV pasaría a constar de cinco miembros que se ocuparían de todas las áreas del diseño, buscando una polivalencia total del personal en cuanto a su realización de trabajos de ilustración, maquetación e infografía. La última intervención desde el punto de vista del diseño se produce en 2011 cuando se llevó a cabo el rediseño del suplemento dominical Motor con una mejora del papel y de la revista semanal La Cartelera con un cambio de formato y también de papel.

Infografia

Infografia

Juanjo Cholbi

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